El sector agrícola se quejaba antes de la pandemia de lo poco rentable que era su negocio: el precio finalista no reflejaba el dinero que ganaban en origen. Ahora hay otro mal que ha venido a dañar más al sector: la falta de mano de obra ante la inminente recogida de las cosechas por la crisis del coronavirus.
El futuro económico inmediato de España es desolador y podríamos ver peores datos que en la crisis que arrancó en 2008. Los expertos dan el año por perdido y prevén una contracción del PIB del 3%-4%, la destrucción mínima de medio millón de empleos, que el déficit público se dispare por encima del 5% del PIB, y que la deuda toque máximos por encima del 110%. La buena noticia es que esperan una recuperación rápida en forma de V, lo que significa que buena parte de lo perdido se recuperará entre finales de año y 2021. La deuda, no obstante, seguirá siendo uno de los caballos de batalla a medio plazo.
El fracaso de la investidura de Pedro Sánchez traerá consecuencias económicas. Por ejemplo, este año batirá el récord de gasto electoral con 600 millones de euros, por primera vez se volverán a prorrogar unos Presupuestos (los de 2018), está en vilo la subida de las pensiones y el alza salarial de los funcionarios, así como los pagos millonarios que realiza el Estado a las autonomías. Todo ello coincide con una creciente incertidumbre geopolítica, financiera y económica mundial.
El crecimiento, el empleo, las exportaciones, el sector del automóvil, el número de autónomos, la compraventa de casas, los pedidos de la industria... Los últimos datos de mercado apuntan a un enfriamiento económico, que se suma a la ralentización mundial y a otros focos de tensión como la guerra comercial entre EEUU y China, el Brexit y la reciente crisis de Argentina. Mientras tanto, y casi medio año después de las elecciones generales, España sigue sin un nuevo Gobierno.
La máxima autoridad monetaria en la eurozona ha dejado la puerta abierta a activar nuevas medidas para impulsar la economía y acercar la inflación hasta el objetivo del 2%. El mercado cree que en septiembre podría anunciar una bajada de los tipos de interés, que por primera vez en la historia estarían en negativo, así como un nuevo programa de compra de deuda. Y todo ello se produce justo siete años después del famoso discurso del presidente Mario Draghi, que evitó el rescate de España y la ruptura del euro.
El vicepresidente ejecutivo de Anfac, Mario Armero, asegura que la venta de coches en España encadena de ocho meses consecutivos de descensos y prevé que el sector termine el año con una caída de entre el 2% y el 4%, lastrado por la regulación y el impacto de las políticas de EEUU y China. Desde la asociación piden impulsar la actividad, que representa un 10% del PIB. Estos números rojos ponen en alerta al sector inmobiliario, por la relación histórica que existe entre la venta de coches y casas.
La consultora New York Business Group prepara para la semana que viene un evento inmobiliario en Madrid, en el que participarán inversores institucionales y grandes fortunas de España, Europa, Latinoamérica y Norteamérica. El CEO de la compañía, Javier Miñana, asegura que somos un país de oportunidades, sobre todo para los inversores que miran a largo plazo, a los que no les preocupa el escenario político. Cree que todos los sectores tienen atractivo, pero que es necesario reducir burocracias, mejorar la fiscalidad y el marco laboral para captar más inversión.
La salida británica de la Unión Europea sigue encallada, a la espera de que Westminster decida si prefiere un Brexit duro o una salida más ordenada. En el peor de los escenarios, el impacto para el PIB doméstico podría alcanzar los 9.000 millones de euros en un plazo de cinco años, según el Banco de España. También se esperan consecuencias para las exportaciones, el turismo y los ciudadanos. Repasamos qué dicen las últimas previsiones.
La economía global está en plena desaceleración, aunque el PIB español puede aferrarse a varios salvavidas para aguantar el tipo mejor que la mayoría de las grandes potencias mundiales. Rafael Pampillón, profesor de Economía de IE Business School, destaca por ejemplo las previsiones de un petróleo barato, un euro más débil que el dólar y unos tipos de interés bajos. También recuerda las posibilidades que brinda el cambio de modelo productivo de China a las empresas y la esperanza de que haya un segundo referéndum sobre el Brexit.
España ha dado un vuelco en los últimos 40 años. En ese tiempo nuestro país ha ganado 10 millones de habitantes con un papel destacado de los inmigrantes, ha subido la esperanza de vida, la renta per cápita casi se ha duplicado y se ha disparado el gasto sanitario y educativo. Sin embargo, la deuda pública se ha desbocado y la tasa de fecundidad se ha reducido a la mitad. Repasamos algunos datos que resumen cómo ha cambiado nuestro país en cuatro décadas.
La economía española ha sido una de las que más ha crecido en los últimos años, aunque algunas variables siguen preocupando a los organismos internacionales. Según un informe de la oficina de estadísticas europea, Eurostat, los desequilibrios que están en el punto de mira de Bruselas son el endeudamiento multimillonario de familias, empresas y Estado, el alto nivel de paro, la caída de la población activa y el déficit entre las inversiones realizadas en el exterior y las que capta de los extranjeros.
La consultora BDO ha publicado el índice de dinamismo económico 2018. Un análisis en el que enfrenta a 174 países del mundo en base a decenas de variables, legales, políticas y socioculturales. Por segundo año consecutivo, Singapur ocupa la primera posición del ranking, seguido de Hong Kong y Suiza. Alemania y EEUU están fuera del top 10, Francia ocupa la posición 28 y España baja un puesto hasta quedarse en el 43, por detrás de Brunei o Eslovaquia.
La tecnología blockchain y la Inteligencia Artificial todavía están dando sus primeros pasos, aunque los expertos alaban el universo de posibilidades que generarán. Bancos, empresarios y políticos aseguran que cambiará la economía, el mercado laboral y la forma de relacionarnos, y sostienen que ayudará a España a ganar competitividad si estamos preparados para afrontar los cambios. Desde Google lo tienen claro: son la cuarta gran transformación digital.
El Anteproyecto de los Presupuestos Generales de 2018 que ha aprobado el Gobierno y que iniciará su tramitación parlamentaria contempla una bajada del IRPF de las rentas inferiores a 18.000 euros brutos anuales, una subida de las pensiones más bajas de hasta el 3%, un alza salarial para los funcionarios y más recursos a infraestructuras y ayudas a las familias, como cheques guardería o la ampliación del permiso de paternidad.
Varios prestigiosos economistas auguraron hace meses que la economía española se dirigía a una nueva recesión. Una previsión catastrofista que, a la vista de las últimas cifras, está en las antípodas de la realidad. En las últimas semanas, organismos de la talla del FMI y la Comisión Europea han revisado al alza sus previsiones, lo que demuestra que incluso los más expertos se equivocan, porque nadie puede calcular todas las variables que pueden afectar al desarrollo de los hechos.
España es el país que más tajada está sacando a la caída histórica que han vivido los tipos de interés en la región de la moneda común. Según un informe del Banco Central Europeo (BCE), el PIB ha conseguido unos ingresos netos adicionales gracias a la caída de los intereses equivalentes al 2% del PIB, la cifra más alta de la eurozona. En Alemania el impacto es testimonial, mientras que en Francia y Bélgica incluso es negativo.
La economía española acelera su ritmo de avance. Según el indicador adelantado del INE, el PIB ha crecido en el segundo trimestre del año un 0,9% trimestral, el dato más alto desde el tercer trimestre de 2015. Dicho repunte arroja un crecimiento en tasa anual del 3,1%, aunque expertos y Gobierno esperan que dicho porcentaje se acelere en al menos una décima
El 26 de julio de 2012, el presidente del Banco Central Europeo gritó al mundo que el organismo estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para defender el euro. El mensaje llegó mientras la prima de riesgo estaba en máximos históricos y la bolsa, en mínimos de más de una década. A pesar de que el mercado descontaba un rescate de España como el de Grecia o Portugal, el BCE logró revertir la situación. Cinco años después de aquellas ‘palabras mágicas’, nuestra economía lidera el crecimiento en la eurozona.
La AIReF ya tiene luz verde por parte del Gobierno para llevar a cabo una revisión del gasto público. La primera línea de actuación de este mandato, que durará tres años, es analizar la eficiencia y eficacia de al menos 22.000 millones de euros en subvenciones públicas que se han concedido a distintos niveles y sectores, entre ellos los más de 1.000 millones vinculados a la vivienda y el medioambiente. Las primeras conclusiones estarán listas a finales de 2018.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha defendido las ayudas públicas que se han inyectado a la banca en los últimos años para mantener la estabilidad financiera. A pesar de que se dan por perdidos unos 60.000 millones de euros, asegura que sin ese dinero las entidades habrían entrado en concurso, la recesión habría sido el doble de dura y nuestro país habría dejado el euro. Lo importante, en su opinión, es que no vuelvan a producirse los errores que provocaron dichos rescates. También ha avanzado que la ley hipotecaria estará lista en días y que el Gobierno revisará al alza las previsiones macro.
Álvaro Nadal, ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, ha explicado durante unas jornadas lo importante que es para el futuro económico de España avanzar en el terreno de la digitalización. Para conseguirlo, se necesita conciencia social y empresarial y un impulso por parte de la banca para financiar proyectos digitales. También se deben adaptar al entorno online las leyes, los impuestos y la formación. Nadal también ha adelantado que las pruebas de las redes 5G empezarán en 2018 y que las subastas de renovables no son un producto indicado para pequeños ahorradores.
José Ramón Iturriaga, gestor de Abante, asegura que nuestro país está viviendo un momento dulce: la economía crece a uno de los ritmos más rápidos de Europa, está creando empleo, está viviendo un repunte de la inversión y está corrigiendo desequilibrios como la deuda de empresas y familias, el déficit público o el paro. En su opinión, los datos no pueden ser mejores, aunque el complejo de inferioridad que impera en la sociedad impide valorar la realidad y tomar buenas decisiones de inversión.
La firma de calificación crediticia Moody's asegura que la recuperación de la economía española está favoreciendo la mejora del mercado residencial y esto, a su vez, está influyendo positivamente en la calidad de los inmuebles en el balance de los bancos, así como en el comportamiento de las tituliz
Cataluña vuelve a ser la comunidad autónoma donde más empresas se crean en España.
Pablo Hernández de Cos, director general de Economía Estadística del Banco de España, asegura que no hay “ningún tipo de sobrecalentamiento” en el sector de la vivienda ni tampoco prevé que vaya a producirse próximamente, ya que la mejora del mercado está acompañada del proceso de desapalancamiento
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